lunes, 8 de junio de 2009

Muchas parejas, pero de a una por vez

Su insatisfacción es constante. Priorizan el deseo en un incesante peregrinaje amoroso. El fin de un matrimonio o unión para ellos no es fracaso, sino experiencia. Dicen que "el amor dura lo que tiene que durar" y juzgan su vida afectiva como un largometraje en el que se sucede una ristra de protagonistas.


Esos son los rasgos comunes de los monógamos seriales (MS), la nueva tipología de relación con la que las ciencias sociales bautizaron a quienes buscan sempiternamente a su media naranja.
En sus búsquedas establecen relaciones de fidelidad en la pareja, por un período determinado de tiempo, que podrá llegar a su fin sin congojas. Y tras el cual estrenarán una nueva relación, tal vez, con similar desenlace.

La cuestión de fondo, observan voces autorizadas, es que el amor eterno está en peligro de extinción.Lo profetizó el sociólogo Zygmunt Bauman en Amor líquido : la perdurabilidad de los vínculos, tal como la entendieron generaciones pasadas, languidece al ritmo de un índice que, a escala global, muestra que uno de cada dos matrimonios termina en divorcio. Ocurre en la capital argentina y mejora, apenas, en el resto del país: las rupturas se dan en uno de cada tres enlaces formales, con énfasis entre los 36 y los 50 años, según relevó la jueza de familia María Virginia Bertoldi.

Al margen de las uniones indisolubles, el pacto nupcial en el país tiene una duración promedio de 12 años. Y al concubinato no le va mucho mejor. Así, el zapping amoroso (también conocido como monogamia seriada o sucesiva) se instaló con fuerza en el país, cobijado en diversas formas de relación: desde la reincidencia conyugal, a las "uniones consensuales" o a la modalidad LAP ( Living Apart Together, las relaciones cama afuera). El fenómeno se da, preferentemente, en parejas separadas o divorciadas de clase media y alta, y tiene como telón de fondo la prolongación de la esperanza de vida, la autonomía de la mujer y la creencia de que los vínculos son perecederos pero renovables.

Según los sexólogos, la monogamia constituye el patrón sexual preponderante en el planeta, pero dejó de ser exclusiva a una sola persona para repartirse entre muchas otras a lo largo de la vida.
Prueba de ellos son las uniones sucesivas que contruyeron famosos como, por ejemplo, Juana Viale, Susana Giménez, Franco Macri, Mariano Martínez, Russel Crowe y Daniel Days Lewis.

"Las relaciones actuales hoy se sostienen más en el deseo que en el compromiso formal y, cuando éste se extingue, para muchos el vínculo ha perdido su razón de ser", analiza Andrés Rascovsky, presidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina.

Adrián Sapetti, presidente de la Sociedad Argentina de la Sexualidad Humana, concede: "El amor se ha finalmente sincerado, ya que para mucha gente una vida sexual múltiple, aunque no necesariamente simultánea, tiene un fuerte atractivo. Lo serial es la forma que adoptan hoy las relaciones que pueden ser duraderas pero no eternas".

"Tanto los matrimonios como las uniones de hecho son cada vez más frágiles e inestables", certifica Georgina Binstock, investigadora del Instituto Gino Germani. "Cada generación disuelve su primera unión en lapsos más tempranos que su generación antecesora".

En el primer trimestre de 2009, 3113 parejas porteñas ya divorciadas volvieron a casarse (uniones en segundas, terceras y cuartas nupcias), según estadísticas de la ciudad, que ubican a la reincidencia conyugal entre el 20% de los divorciados. Aunque una de cada cinco de ellas se disolvió.

"En los consultorios se ve que las personas buscan una situación ideal, ergo, inexistente. La pareja es una ardua construcción que supone desilusiones, obstáculos y buenas dosis de templanza, cuidados y, sobre todo, disponibilidad, que hoy no abundan", sentencia la sexóloga Diana Resnicoff. En su visión, "la insatisfacción de las personas es permanente. No se establecen vínculos sino conexiones".

El psicólogo y sexólogo Norberto Litvinoff asegura que su consultorio se llena de casos donde uno o los miembros de la pareja ya no se sienten atraídos por el otro. "¿De qué sirve el amor eterno en estas condiciones?", se pregunta. E instruye: "Soy un gran apologista del beso en la pareja, el gran punto de contacto para la química entre dos personas y la confirmación de que la atracción sigue viva".

Deja para el final el punto que estima que termina de explicar la monogamia serial cama afuera: "¡Es el consumo, estúpido! El capitalismo necesita de esa alta traslación, ya que una nueva pareja insume siempre un mayor gasto. Y el consumo, acompañado por lo nuevo, es una atractiva promesa de felicidad". Aunque no siempre se cumpla por ese mismo axioma de "hasta que el deseo nos separe".

16 comentarios:

MQDLV dijo...

Es como digo: esta es una vida light. Por suerte ganar plata y consumir lo que quieren que consumamos no engorda. Y por suerte también, los humanos nos retroalimentamos en nuestras estupideces. Fuck.

Paulita dijo...

Me mató la lista de "famosos"...igual, yo todavía me quiero casar, y usted?

MQDLV dijo...

Lo de los famosos es porque se creen mil!

cd dijo...

y porque no? ir de pareja en pareja buscando la ideal?... terrible me parece aquellos que se quedan con quien estan por miedo a quedarse solos o expresan cosas como "si..estamos bien, la verdad que Fulanito es un gran tipo...es buen padre..", en fin..

A.C. dijo...

Estoy de acuerdo con cd
y creo que el que busca encuentra...
Bs.

Hammelinn dijo...

Muy lindo blog !!!

interesante ...

te sigo

Fede Hammelinn

Paulita dijo...

Alguna pista?, tipo por dónde ir a buscar...?

Anónimo dijo...

El que busca encuentra. coincido 100 x 100!!!!!!

Anónimo dijo...

No hay que buscar...
Cuando buscamos tendemos a idealizar, por experiencia propia es mejor dejarse sorprender!!
Bss

A.C. dijo...

OK, ok...
entonces no busquen,
solo dediquense a encontrar...je!

A.C. dijo...

Paulita, las cosas se encuentran o te encuentran donde y cuando menos lo esperas ;)

Paulita dijo...

Será que las cosas que quiero vienen sin GPS?

Anónimo dijo...

Muy linda publicación,Bauman es un gran pensador de los últimos tiempos..lástima que pensemos o que pase,y que para muchos realmente sea así...que el amor se compare a la liquidéz del consumo en los tiempos de la posmodernidad(o algo similar).
Estoy de acuerdo que es mejor no buscar (con el pensamiento de A.C.)
Bsos

Anónimo dijo...

Vos Ale, que opinas???.... SI la verdad es una triste realidad.. la gente ya no se elige para siempre, las uniones parecen surgir de una atraccion momentanea caprichosa infantil eilusa!... yo tambien me quiero casar y si es posible para toda la vida... soy una MS!! :P

Anónimo dijo...

Excelente retrato de un contexto social y relacional del que parece que no hay vuelta atrás. Debería sobrevenir una gran revolución en los vínculos para que la cosa cambie y todos seamos un poco más felices. Porque la rotación permanente a quién puede satisfacer? Es moderse la cosa, como volver siempre al punto de partida en otro tiempo y lugar. Decepconante la realidad que nos toca.

Anónimo dijo...

a mis 25 años e tenido 8 parejas y de cada una de ellas e sacado experiencias diferentes

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