domingo, 25 de octubre de 2009

Fuera de servicio


Se acabaron las ideas por ahora

sábado, 17 de octubre de 2009

El desequilibro perfecto

Se dice que los hombres somos muy poco selectivos con las mujeres. Que nos gustan todas, o casi todas. También se sabe que un buen par de tetas y/o un buen culo nos vuelve primitivos y babosos. A su vez ellas hacen cada vez más gimnasias para fomentar el cuerpo y no tanto la salud, visitan más y más a los cirujanos plásticos y cuando llega el verano, lucen sus mejores terminaciones, plenas de un bronceado prohibido por cualquier dermatólogo.

Ellos son superficiales y fáciles, ellas no, pero lo fomentan. Medio raro, ¿no?

Cuándo un hombre se ríe de un frase como “La mujer perfecta es la que cuando terminás de hacer el amor se transforma en una pizza”, ¿qué creen que significa?

Al hombre no le gusta más mujeres de lo que a la mujer le gusta algunos hombres, la diferencia está en lo que ambos géneros hacen con aquellos que NO le gustan. De cada 10 hombres a una mujer le puede gustar 1 o capaz hasta ninguno. De cada 10 mujeres en cambio, a un hombre le puede gustar 1 o capaz ninguna, sin embargo, puede tener relaciones sexuales con 8, 9 o 10 depende el momento.

La diferencia no está en a quien elegís para compartir tu vida, sino que haces con quien no elegís para ni siquiera un café. Lamentablemente el género masculino lidia con una pulsión sexual mucho más intensa que la mujer, factor por el cual desagrupa la atracción sexual de la atracción emocional.

Muchas mujeres dirán que no es así, que no todos los hombres son iguales, que debemos controlarnos porque no somos animales y bla, claramente porque no experimentan la sensación. Pedirle a un hombre que no reaccione a una vaga atracción física es igual de difícil que pedirle a una mujer que controle su estado de excesiva sensibilidad cuando ocurre al menos una vez por mes.

Además no está mal que así sea. Tendemos a poner preconceptos del bien y mal por sobre lo que somos o lo que hacemos naturalmente todos los días. Si de alguna forma nos hemos constituido de esta manera, si en definitiva, esto es lo que hacemos diariamente, que reconfortante sería que representara algo bueno y no algo malo. No está mal que los hombres acepten tener relaciones con una gran variedad de mujeres, simplemente hay que lidiar con ello sino es lo que más nos gusta. Mismo ejemplo para los estados emocionales de las mujeres, capaz no sea lo que más nos agrada, pero hay que aceptarlo.

Por otro lado no sé si habrán notado que dije “lamentablemente”. No saben lo fácil que serían muchas cosas si la atracción femenina fuera mucho menos intensa de lo que es. Las horas de diálogo que nos ahorraríamos entre hombres, la concentración que lograríamos en nuestro lugar de trabajo, lo fácil que sería caminar en la calle en verano, ni que hablar en la playa, etc. Es una sensación tan molesta como mirar un chocolate que no podes llevar a tu boca. Y al ser “chocolate” y nada “más”, una vez que lo comiste, desaparece el encanto, como lamentablemente ocurre 9 de cada 10 veces.

Pero, ¿qué pasaría si el hombre decidiera tener sexo solamente con quien realmente le gusta? La primera consecuencia que se me ocurre es que habría menos sexo para todos. Imaginen si solo tuviéramos sexo cuando AMBOS tienen al menos la posibilidad de enamorarse, ¿cuántas camas borraríamos de nuestra memoria? ¿Cuántas veces una mujer tiene relaciones con un hombre a pesar de saber que él no está enamorado y sin embargo accede o hasta propone pasar un buen rato?
¿O qué pasaría si continuamos con este patrón cultural que no solo estimula al hombre a vivir cada vez más en relaciones netamente superficiales, sino que además comienza a formar en la mujer sentimientos de grandeza y liberación cuando expresa con total orgullo que ella también puede tener sexo casual.

Las diferencias entre los géneros alientan las chances de "encontrar". La búsqueda constante en el hombre de tener sexo, le permite a la selectividad de la mujer, hallar su compañero ideal. La pérdida de esta condición, amenazaría seriamente a las parejas, como lo está haciendo.

Vivir una vida cada vez más unisex, no me parece que sea lo mejor, ya que continuamos perdiendo la posibilidad de formar uniones con roles complementarios; sino miren lo que paso cuando ellas pensaron que si tenían el derecho a trabajar, iban a ser mucho más ¡libres!

Trabajemos sobre y fomentando las diferencias, no perdamos lo más rico de relacionarnos.

lunes, 12 de octubre de 2009

Tan iguales y tan diferentes

La pregunta de si los hombres y las mujeres son “iguales” pertenece al ámbito político o moral, en cambio, la de si son idénticos pertenece al ámbito científico. En este cuadro veremos las principales diferencias generales entre ambos, que se han comprobado científicamente.

POR QUÉ
Estas diferencias nos vienen legadas por el estilo de vida de nuestros ancestros, los cazadores-recolectores del Pleistoceno.

El hombre se dedicaba a cazar y traer comida a su familia, desarrollando una gran orientación para localizar a sus presas y traerlas a casa mediante “mapas”. Se sentía valorado por su trabajo y no necesitaba valorar las relaciones con los demás. Él era el buscador de comida.

La mujer aseguraba la evolución de la especie cuidando a los bebés, controlando los alrededores de la cueva, desarrollando una gran orientación en las distancias cortas mediante los puntos de referencia. Con este fin, desarrolló también la percepción de los pequeños cambios en la conducta de los niños y adultos. Lo que llamamos el sexto sentido de las mujeres. Ella era la defensora del hogar.

DIFERENCIAS

Genéticas:

• De los 46 cromosomas humanos, en la mujer un par de ellos son XX y en el hombre XY

• En el cromosoma Y hay un gen llamado TDF (factor determinante de los testículos) que convierte el tejido indiferenciado en testículos que segregan grandes cantidades de hormonas masculinas

• El hombre es genéticamente más débil que la mujer. Padece más enfermedades hereditarias.

Aprendizaje:

• Las niñas dominan mejor el aprendizaje habilidades espaciales y más facilidad verbal, aunque los niños tienen mayor perceptiva con líneas, ángulos y perspectivas. Los niños son más exploradores e inquietos.

• Las niñas se interesan más por los rostros humanos y los niños por los objetos.

Fisiológicas:

• La talla, el peso, la capacidad pulmonar, la masa muscular, la temperatura corporal, el consumo de calorías y el tamaño del corazón de los varones es superior al de las hembras.

• En la adolescencia, a los chicos se les ensanchan los hombros, aparece el vello facial y la voz se vuelve más grave. A las chicas les crecen los pechos, las caderas y se les ensancha la pelvis.

• Las mujeres son más frioleras y mejores nadadoras que los hombres.

• La piel femenina es más delgada y receptiva al tacto.

• La masculina tiene más glándulas sebáceas y sudoríparas, lo que provoca que su olor corporal sea más intenso.

• La mujer produce un óvulo cada mes desde la pubertad hasta la menopausia, en el momento que deja de ser fértil (aproximadamente a los 50 años). El hombre genera decenas de millones de espermatozoides en cada eyaculación, manteniendo su fertilidad.

Neurológicas

• El cerebro de los hombres es más pesado y voluminoso, aunque la inteligencia y masa cerebral no guardan relación.

• El cuerpo calloso de las mujeres (haz nervioso que conecta los hemisferios cerebrales para intercambiar información) es más grueso.

• Las mujeres manejan mayor el tráfico de datos (una zona del cuerpo calloso) es también mayor entre los hemisferios cerebrales, ya que su istmo. Hay más hombres zurdos que mujeres. El cerebro masculino está más lateralizado en su hemisferio derecho, el cual controla las funciones del lado. Las mujeres soportan mejor el dolor, ya que opuesto del cuerpo sufren dolores más fuertes relacionados con la menstruación y el parto.

Comportamiento

• Los hombres son más violentos que las mujeres sin embargo, cuando la agresividad está Relacionada con la competitividad profesional se observa que las mujeres que ocupan puestos directivos se comportan igual que los hombres

• Muy buena parte de los malentendidos entre hombres y mujeres, se debe a que ambos confieren significados distintos a expresiones aparentemente iguales suficientes acerca de sus planes, sentimientos o miedos, mientras que los hombres apenas expresan quejas en ese sentido.

Sensoriales

• Las mujeres oyen los sonidos más débiles, pero los hombres tienen más agudeza visual. Ellas tienen mejor ángulo de visión y ellos mejor sentido de la profundidad y de la perspectiva.

• El olfato y el gusto está más desarrollado en las mujeres. Detectan más fácilmente los sabores Amargos, y ellos los salados.

Salud

• Los hombres padecen más enfermedades graves y las mujeres más leves. Éstas sufren menos problemas cardiovasculares (sus hormonas femeninas las protegen).

• La esperanza de vida es mayor en las mujeres. A los hombres les afecta más el estrés.

• Referido a los problemas psicológicos, las mujeres sufren más depresiones, crisis de angustia y más intentos de suicidio, pero hay un mayor número de psicópatas hombres y un número más alto de ellos ponen fin a su vida.

Sexo

• Una zona del hipotálamo (órgano del cerebro que supuestamente determina el comportamiento sexual) tienen el doble de tamaño en los hombres.

• Los hombres prefieren mujeres más jóvenes y éstas, hombres mayores.

• Ellos valoran más el atractivo físico y la castidad y ellas, la ambición y las perspectivas financieras. El interés sexual de la mujer está más ligado al cariño que siente hacia una determinada persona, ya que busca la estabilidad, mientras que el varón puede actuar independientemente de éste, buscando más la fertilización.

¿Por qué los hombres siempre buscan lo que buscan?
Los hombres tienen las zonas del cerebro relacionadas con la sexualidad, más grandes que las mujeres. Ellas tienen un período de fertilización óptimo y para ellos, cualquier momento es bueno. Esto es adaptativo para la propia supervivencia, ya que la mujer debe cuidar a su retoño y preparar su cuerpo antes de tener otro. Sin embargo, el hombre, debe estar dispuesto para esta época en la que quiera la mujer.

Carolina Pérez Dueñas

martes, 6 de octubre de 2009

A mí manera

No. No te confundas. La linda porque linda no significa que coronita, el trono y con el dedito a juzgar quien peleó mejor por ella. Que a algunas les sienta cómodo, su problema. A mi no me jodas.

Así que ni heroína ni princesa me levanto y lo siento al pasar y él ni se da cuenta. Todos las mañanas paso firme al entrar, un balbuceo que quiere ser saludo y de a poco su cara se desfigura y yo me pregunto.

Pero bueno, tampoco es cuestión de llevar el mate y los bizcochitos así que sigo leyendo a escondidas y cada tanto lo siento al pasar. Sí, te busco al pasar y ya te diste cuenta.

Un día me encontraste leyendo a escondidas uno de esos gordos que parecen imposibles de terminar. Entonces me miraste y te miré. Me preguntaste si me sentía más inteligente. Asentí con una sonrisa burlona y volví a mi lugar.

Ni heroína ni princesa te alejaste sin más y yo no podía pasar sin cartas para jugar. Pero un día subías leyendo, seguí tus pasos firmes y vi como tu cara se desfiguraba y una vez más me pregunté. Entonces te compré el libro y lo firmé: para que vos también te sientas más inteligente.

No. No te confundas. Que hay mujeres que saben provocar en silencio y sentarse a esperar una reacción, sobre todo de aquellos que ni siquiera las miran. Y son ellos los que valen la pena porque les exigen desarrollar la percepción, agudizar en las reflexiones y actuar con la mayor seguridad aunque se meen encima cuando al resto de los hombres qué les importa todo eso, si sos linda y basta.

domingo, 4 de octubre de 2009

Ego Sum Qui Sum

Ajedrez

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?

J.L.B.


Cuando Alejandro me propuso escribir en este blog una de las primeras cosas que me preguntó fue con que nombre quería firmar, lo primero que pensé fue que era un buena idea para pasar inadvertido si lo que escribía era una pavada. Parecía sencillo, pero pasé varios días hasta que pude decidirme. La cuestión pasaba por buscar un nombre que representara algo, tenía varias ideas, pero quería asegurarme de elegir la mejor opción. Tenía que poner en un nombre y un apellido lo que yo soy, o lo que querría ser. Es un buen ejercicio, uno no elige su nombre, pero si pudieran, que nombre se pondrían?

Todo esto nos lleva a preguntas muy interesantes: ¿Por qué eligieron ese nombre? Sin duda, para la mayoría de los casos la respuesta sería: Porque ese nombre representa lo que soy, mi esencia. Ok, y que es lo que sos? Quien sos realmente?

Nos miramos en el espejo y decimos: Ese soy yo. Pero luego nos ponemos a pensar y nos damos cuenta que cuando eramos chicos, eramos completamente distintos, pero igual eramos nosotros. Además, si me hiciera un crujía estética y me cambiara la cara totalmente al punto de ser irreconocible, seguiría siendo yo. Incluso si me hicieran un transplante de corazón y tuviera el corazón de otro, seguiría siendo yo. Es como cuando vemos una película en la que uno de los personajes se mete en el cuerpo de otro, a todos nos parece lógico porque tenemos la idea que nuestro Yo no tiene nada que ver con nuestro cuerpo físico.

Ahora, si no somos nuestro cuerpo ¿que somos? Tal vez somos un conjunto de gustos, conocimientos y recuerdos. Pensándolo bien, con esta definición tenemos el mismo problema que con la anterior, nuestros gustos y conocimientos cambian, nacen y mueren por decirlo de alguna manera, y nosotros seguimos siendo nosotros.

En nuestro cuerpo hay varios tipos de neuronas, neuronas sensoriales que toman la información del mundo exterior mediante los sentidos y la mandan a cerebro para que la interprete, neuronas motoras, las que le dicen a los músculos que hacer y las interneuornas. Por ejemplo si yo quiero mover el brazo las interneuronas van a hacer toda la parte del pensamiento y le dirán a las neuronas motoras como se tienen que mover. Esto demuestra que detrás de toda esta compleja mecánica de las neuronas hay algo que es inmaterial, un principio causativo que da la orden a las neuronas y ahí comienza el pensamiento y luego todo lo que sigue; ese es el verdadero Yo, el que da origen a los pensamientos, deseos, gustos, etc.

Descartes usando su famoso Método de la Duda empezó preguntándose a sí mismo de que cosas podía estar seguro. "Creo en Dios, pero para ser honesto, no puedo estar seguro que Dios existe. Creo que vivo en un país rico, pero tal vez he sido engañado y no es así. Creo que tengo una familia y amigos, pero incluso puedo haber sido engañado en eso y me han hecho creer que tuve experiencias que nunca sucedieron" Por su puesto, la versión moderna de esto es Matrix.

Descartes también pensó que pudo haber sido engañado sobre tener un cuerpo, de hecho hay gente con ciertos trastornos que piensa que su cuerpo es diferente a lo que realmente es. "¿Como se que no estoy loco? Los locos creen que no están locos, así que el hecho que no crea estar loco no significa que no lo este" Pero Descartes concluyó que hay una cosa de la cual no podía dudar, y esa cosas es: saber que estaba pensando. De ahí su famosa frase "Cogito ergo sum", "Pienso, por lo tanto existo". No se puede dudar de eso, hacerlo sería auto refutante.

Ese era para Descartes el principio, el acto de pensar, lo único de lo que no podemos dudar. Pero este tema de los principios es bastante complicado. Una clásica explicación sobre la existencias de Dios es la Teoría del movimiento, que la encontramos en el Fredo de Platón por ejemplo. La idea es que las cosas se mueven, entonces si A se mueve es porque B le comunicó el movimiento, a B le fue comunicado el movimiento por C y así sucesivamente. Por supuesto debe haber un origen a todo el movimiento y ese principio original se debe mover a si mismo y ser eterno, sino todo se detendría.

Por rustica que parezca esta explicación es lo mejor que tenemos. La teoría del Big Bang ni siquiera trata de explicar el comienzo porque hasta la fecha es imposible. En cambio lo que hace es empezar desde un punto arbitrario, el instante antes del big bang, y luego explicarnos como siguieron las cosas; pero nada dice sobre como se llegó a ese punto de infinita densidad, ni que había antes que eso. Consultar a la teología sobre el principio tampoco sirve de mucho. No porque no tenga una respuesta que darnos, sino porque ésta es incomprensible: "No hubo principio, las cosas, y por su puesto Dios, son eternos". Suena elegante, pero es imposible entender como algo puede no tener un principio.

Cuando dedicamos un poco de tiempo a pensar en estas cosas pasa algo muy interesante. Veamos, es imposible que algo no tenga comienzo, no nos entra en la cabeza, es absurdo. Pero cuando vamos a la idea contraria, es decir: todo tiene un principio; nos damos cuenta que es igualmente absurda. ¿Como puede ser que haya habido un principio? ¿Que había antes? ¿Nada? No puede haber aparecido todo de la nada, "ex nihilo nihil venit" (de la nada nada procede). No puede haber habido un tiempo en que no existiera nada y luego de golpe las cosas empezaran a existir. Pueden haber existido en otro estado, pero existían, no es el principio. Incluso si suponemos que existió la nada, ¿como empezó esa nada?

El hecho de pensar que las cosas no tienen un principio es tan ridículo como pensar que lo tienen. Sin duda este es el gran misterio y ni la ciencia ni la religión se hacen cargo de darnos una respuesta por ahora.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Adictas a la espontaneidad

He perdido la cuenta de cuantas veces una mujer destaca la espontaneidad, como uno de los atributos más deseados en los orígenes de una relación. Todas quieren que su primera interacción con el hombre de sus sueños surja espontáneamente. ¿Por qué será, no…?

A pesar de ser testigo de este testimonio que se repite una y otra vez, aún sigo bastante ciego en evidenciar el motivo. Igualmente, y para no perder la costumbre, trataré de teorizarlo.

Algo que me viene ayudando mucho a la hora de interpretar las relaciones hombre – mujer es buscar definiciones. Todos los días utilizamos distintas palabras para definir muchísimas cosas, sin embargo, creo que no siempre entendemos lo que realmente quieren decir. Es más, en general, solo lo intuimos.

Define: Espontaneidad

“Actuar con espontaneidad es hacerlo naturalmente, sin reflexionar sobre lo que hacemos, dejándonos llevar por lo que sentimos en el momento”.

“Se define como el conjunto de acciones irrazonadas presente en el comportamiento humano. Así, ésta resulta de la manifestación de los instintos como opuesta a la razón y por lo tanto es un concepto aplicable únicamente a los humanos, puesto que en comportamientos no humanos no existe el antagonismo entre razón y pasión. En una definición más excluyente, la espontaneidad es una característica de acciones que no requieren de motivos razonables, tales como las emociones, y entre estas, las emociones agradables, y sólo por esta connotación meliorativa se diferencia la espontaneidad de la pasión.”

La mayoría de las mujeres se quejan que los hombres ideamos estrategias para conquistarlas. Se suelen disgustar criticando la falta de espontaneidad. Esto es parcialmente incorrecto.

El hombre no se acerca a una mujer porque razona sus motivos, porque analizó que era lo mejor para él, se acerca porque está atraído. La atracción no se razona, se siente.

Para lo que si utiliza la razón es para idear un método de acercamiento. Y esto ocurre simplemente porque, una vez más, hay diferencias entre los géneros. En la mayoría de los casos, el hombre suele desarrollar la atracción por una mujer con solo mirarla. Atracción suficiente como para acercarse a conocerla.

La mujer, en cambio, experimenta un período más extenso para gestar una atracción por alguien. Puede que alguno le guste, pero eso no implicará que se mueva instantáneamente.

Esta diferencia genera conflicto. Conflicto que suele mal interpretarse. Mientras una mujer está en pleno descubrimiento de las sensaciones que le produce un hombre, aquel está simplemente esperando. Y, como en toda espera, uno vive muchas sensaciones como ansiedad, temor, aburrimiento, etc. Es por eso, que para no quedarse inactivo, busca acelerar el proceso de “conocimiento”.

Si lo pensamos mejor, nos daremos cuenta que en cuestiones que involucra la acción de sentir, el hombre es radicalmente menos pensante que la mujer. Este simplemente se acercará a lo que más lo conmueva lo más rápido que su coraje le permita. Ella en cambio, probablemente no solo juzgará cuanto lo atrae, sino que lo cruzará RACIONALMENTE, conjuntamente con otras variables como la seguridad que ofrece, la capacidad de proyección, etc.

Lamentablemente, los hombres somos pero no podemos ser espontáneos. Las mujeres no entienden como nos puede gustar alguien tan rápido. ¿Qué más quisiéramos que decirle a las mujeres lo mucho que nos sentimos atraídos por ellas en el momento que ocurre? Seguramente, hace muchísimos años, alguno lo habrá intentado con pésimas consecuencias. Por eso hoy, cuando nuestro sexo opuesto comienza a cautivarnos, en lugar de actuar, empezamos a pensar.

Dejemos de exigir que las cosas sean de una determinada manera ya que nos prestamos al engaño. Lo mejor que podemos hacer, es aceptar las cosas tal cual son.

Que lo disfruten...


viernes, 25 de septiembre de 2009

A menos que creas en ti mismo...

Feliz Primavera!

Empezó la primavera, genial. Que cambió? Probablemente muchos hayamos ido a alguna fiesta, empieza el calorcíto (de hecho ahora mismo mientras tipeo estoy planeando cenar en el patio), seguramente no faltan las que han empezado la dieta para llegar a punto al veraníto, etc. Normalmente no significa mucho mas que ésto la llegada de la primavera. La idea es entonces, en unos pocos renglones y sin pretensiones de historiador, hacer un repaso no taxativo del significado que el comienzo de ésta linda estación tuvo y tiene para algunas culturas.

Antes que nada, el comienzo de la primavera es un fenómeno astronómico: el equinoccio vernal, o de primavera. Ustedes saben que en 1 año hay dos equinoccios y dos solsticios. Los equinoccios de primavera y otoño, y los solticios de verano e invierno. Los solsticios son los extremos, en el de verano tenemos el día mas largo del año y en el de invierno la noche mas larga; y justo en medio estan los dos equinoccios.

El 21 de Junio (solsticio de invierno) es entonces la noche mas larga del año y a partir de allí los días empiezan a alargarse hasta llegar al equinoccio de primavera (21 de Septiembre), que es el punto en que la noche y el día duran exactamente los mismo, de allí en mas los días empiezan a ser mas largos que las noches hasta llegar al 21 de Diciembre (solsticio de verano), el día mas largo. A partir de ahí empieza el proceso a la inversa, los día se acortan hasta llegar al 21 Marzo, equinoccio de Otoño, donde la noche y el día duran otra vez lo mismo y de ahí en mas las tinieblas prevalecerán sobre la luz hasta llegar al día mas oscuro del año, el 21 de Junio.

Los equinoccios entonces son los días en que la luz y la penumbra se alternan con exacto equilibrio, de ahí su nombre. "Equi" viene de æquilibrium y "noccio" de nox (noche), literalmente: noche igual, o sea, noche igual al día.

El equinoccio de primavera o Vernal (de verno = germinar, florecer. Por eso la época en que nada florece se llama invierno) era especialmente importante en la antigüedad. Entre los muchos mitos e historias que circulaban uno de los mas importantes era el de Deméter y Perséfone. Está última era raptada por Hades al inframundo, luego de ciertos inconvenientes era devuelta a su madre Deméter pero, engaño mediante, Hades logró que Perséfone tenga que volver al inframundo una vez por año. La época del año que Perséfone estaba en el inframundo, por la tristeza de Deméter su madre, que era una diosa de la naturaleza; nada florecía y, cuando le era devuelta su hija, en el equinoccio de primavera, todo revivía. Este drama era muy importante para los griegos y era anualmente representado en los profundísimos misterios de Eleusis, o misterios Eleusinos.

Otro ejemplo es el famoso y omnipresente culto al Sol Invictus. El Sol, representante de Dios, moría en el solsticio de invierno (la noche mas larga), permanecía muerto durante los tres meses del invierno y luego resucitaba en el equinoccio de primavera. Claramente esto es un reflejo de lo que en el cristianismo se conoce como la muerte y resurrección de Cristo: el Dios es asesinado, y durante tres días -análogos a los tres meses de invierno- permanece muerto, para luego resucitar. De hecho, y como prueba de la herencia pagana en nuestra cultura, la fecha de la resurrección de Cristo es calculada en base al equinoccio de primavera del hemisferio norte (21 de Marzo) ya todo esto viene de Medio Oriente. El domingo que sigue a la primera luna llena posterior al equinoccio vernal es el domingo de resurrección, por eso semana santa casi siempre cae en Abril (puede caer entre el 22 de Marzo al 25 de Abril).

Son solo dos ejemplos, pero hay muchísimos. El punto es que para el hombre antiguo el comienzo de la primavera era algo largamente esperado y profundamente celebrado. Hoy día, cuando miramos al cielo solo para ver si "esta lindo el día", cuando no reconocemos en la noche mas que la cruz del sur, ni planeamos nuestro trabajo en base a las estaciones, sería bueno parar un poco y tratar, aunque sea vagamente, de vivir este fenómeno astronómico como lo hicieron nuestros ancestros. Seguramente nos dejará algo y los entenderemos un poco mas.

domingo, 20 de septiembre de 2009

La mujer sin edad

Hay un grupo de mujeres a las que yo suelo denominar “Mujeres sin edad”. Este concepto nació para definir a aquellas mujeres en las que la edad pierde total relevancia. Es más, en muchos casos, resulta muy difícil descubrir qué edad tienen.

Para mí, la mujer sin edad es la más atractiva de todas. ¿Pero qué es una mujer sin edad? Para entender esto debo ir un poco más atrás en las definiciones.

En las atracción heterosexual, la primer característica que filtra a los seres que nos pueden atraer de los que no, es el género. Al hombre le gusta una mujer y a la mujer un hombre. Después, lógicamente, dada la cantidad de personas que existen, aparecen los filtros más “personales”.

Ser hombre o ser mujer es mucho más que una serie de diferencias fisiológicas. Al contrario, es un concepto que abarca varias cuestiones:

Género Humano: Desde hace algunos años, algunos denominan género a lo que parece diferenciar la identidad femenino de masculino; así como las múltiples características que conllevan: comportamiento, actitud, consideración social, carácter físico etc. En las ciencias políticas y sociales, hay autores que ya en el siglo XX diferencian entre sexo y género; asignando lo primero a una realidad biológica y lo segundo a una creación social.

Entonces si el hecho de ser mujer u hombre es una forma de vivir la vida, aquellas personas que pierdan esta diferenciación, probablemente estén perdiendo su género también.

Mirémoslo de otra forma. En la niñez, más allá que encontramos tanto chicos y chicas, lo que los define principalmente es que son niños. No hay casi diferencias entre sus conductas y hábitos. Algo similar ocurre con las personas de la tercera edad. Sin tratar de ser brusco, son simplemente viejos. Hacen todos prácticamente lo mismo y físicamente se suelen parecen mucho.

Igualmente, a lo largo de la vida, todos tenemos un período de grandes diferencias entre el ser hombre y el ser mujer. Este período comienza con la adolescencia. Los cambios físicos resultan considerablemente distintivos para ambos géneros. Sin embargo, esto puede durar muchos años como puede durar muy poco.

Dicen que la mujer envejece antes que el hombre. Pero por otro lado, tiene una expectativa de vida mucho más favorable. Entonces, ¿a qué hace referencia aquella descripción? Probablemente a que la mujer “deja” de ser mujer antes que el hombre.

Los atributos vinculados a la masculinidad (en la vida de hoy) no solo perduran más, sino que además se fortalecen con la edad (confianza en sí mismo, poder, capacidad de protección, maduración, capacidad para desenvolverse, etc.). En cambio los femeninos son inversamente proporcionales. No es casual que veamos muchos hombres grandes con mujeres muy jóvenes y escasos ejemplos al revés.

Indistintamente que este efecto se debe principalmente a que en la mujer se premian mucho más los atributos físicos, el ser mujer abarca otras cuestiones que muchas mujeres olvidan, o simplemente, les dejan de interesar.

No tengo dudas, que cualquier mujer que preserve sus ganas de seguir siendo mujer, continuará perteneciendo a este concepto, conservará su atractivo para con el sexo opuesto, minimizando la relevancia de su edad biológica.

No teman al paso del tiempo, simplemente recuerden que lo que más atrae a un hombre de una mujer es la femineidad. La femineidad va más allá de lo estético, por eso una mujer que no tiene edad, es una mujer que refleja el modelo de lo que significa SER MUJER en cualquier momento de su vida.

viernes, 18 de septiembre de 2009

El tesoro de los antiguos

Lucilio: "¿Por qué suceden muchas cosas adversas a los hombres buenos?

Séneca: "Ningún mal puede acaecer al hombre bueno..."

Uno se pregunta como habrá hecho Séneca para defender semejante respuesta. En su ensayo "Sobre la providencia" nos da un detallado análisis de uno de los conceptos mas importantes de la sabiduría de los Estoicos: Nada malo le pasa al hombre bueno, los hombres buenos son siempre felices.

La idea era mas o menos ésta: el hombre bueno, o el sabio, era aquella persona que se había elevado por encima de los vaivenes del destino. Consideraban que era una torpeza tener por bienes aquellas cosas que la fortuna podía quitarles, es decir, aquellas cosas que no dependían 100% de sí mismos. Podemos poner nuestra confianza en el dinero, pero así como hoy lo tenemos mañana puede desaparecer, pregúntenle a los accionistas de Lehman Brothers si no me creen. Si el dinero nos es seguro para poner nuestra felicidad en él podemos probar con el reconocimiento de la gente. Si somos reconocidos por algo, sabemos que podemos pasar al olvido de un día para el otro, además ¿a quien le interesaría tanto el reconocimiento de la gente si, después de todo, el pueblo es el peor de los jueces como dice el dicho? Probemos con otra cosa, los placeres físicos... tampoco, ¿quien pude asegurar que seguirá teniendo buena salud mañana?

"¡¿Quién confía en la firmeza y estabilidad de lo que por sí es frágil y caduco?!" se preguntó Cicerón. Tenemos que buscar algo que no esté en ninguna medida sujeto al azar, algo que dependa 100% de nosotros, algo que sin importar lo extremo de las circunstancias no nos pueda ser quitado, algo imperecedero. Salta a la vista que ninguna cosa material puede cumplir estos requisitos, debemos, entonces, buscar en otro lado.

La clave de todo el asunto tal vez esté en estas palabras de Platón: "Sólo aquél varón que encuentre en sí mismo todos los elementos necesarios para la felicidad, y que no esté pendiente de la dicha, ni de la desventura, ni ande errante ni a merced de otro, podrá llamarse perfectamente dichoso. Éste será el varón moderado y fuerte y sabio, y hasta cuando mueran todas las grandezas del mundo, se mantendrá obediente a aquellos preceptos íntegros, y no se alegrará ni entristecerá nunca demasiado, porque siempre tendrá en sí mismo la esperanza de reparar su fortuna". Ésta es la llave, encontrar dentro nuestro ese tesoro que está por siempre seguro y firme. Pero ¿cual es ese tesoro?

Cuando Demetrio tomó Megára, en el 307 a.c., se ensañó particularmente con Estibón, uno de los siete sabios de Grecia. Saqueó su patrimonio y raptó a sus hijas. Habiendo hecho esto, se acercó al filosofo y, desde lo alto de su carro y rodeado de su ejercito, le preguntó burlonamete si no había perdido algo: "Nada -respondió- todos mis bienes tengo conmigo" (Omnia mea mecum porto).

Séneca comentando este suceso dice: "Pero él -Estibón- le quitó la victoria y en una ciudad conquistada se mostró no sólo invicto sino indemne. Porque tenía consigo los bienes verdaderos, a los que nadie puede echar mano, y los que se llevaban disipados y robados, no los juzgaba suyos, si no adventicios y sujetos al capricho de la fortuna. Por eso no los amaba como propios; porque la posesión de los bienes que afluyen de afuera es siempre frágil e incierta".

Esos bienes verdaderos de los que habla Séneca, ese tesoro inviolable e inagotable, no es otra cosa que la Virtud. Los sabios que fueron dignos de semejante titulo le han dado este nombre en todas las épocas. La virtud no nos puede ser quitada, solo nosotros podemos dejarla ir, nadie nos puede regalar la virtud ni la podemos heredar, nosotros individualmente tenemos que alcanzarla y nadie nos puede ayudar en esta tarea. La virtud está al alcance de ricos y pobres y nadie que realmente la busque puede ser privado de ella. La virtud, que no es solo acciones e intensiones, sino también conocimiento: la razón pura como dice Aristóteles; nos librará de toda angustia, nos mantendrá invictos como Estibón ante las catástrofes; la virtud, que también es la verdad, nos hará libres.

Todo esto arroja un poco de luz sobre la aparente ingenua respuesta de Séneca. Nada malo le puede pasar al hombre bueno, porque éste, a lo que comúnmente se concidera un mal, lo juzga como un simple capricho del destino. Y así como no valora ningún bien que no nazca de él mismo, tampoco se deja abatir por un mal del cual no sea causante.

Al repasar estos conceptos suenan, como mínimo, anacrónicos. Parece ingenuo e idealista para los tiempos que corren aquel que en todas las cosas busca lo honesto y rechaza, hasta en lo mas insignificante, lo injusto. Aquel que no se aparta de la rectitud ni en su intimidad donde nadie lo ve, quien no saca ventaja injusta donde pudiera hacerlo sin perjudicar a otro, aquel que no solo aparenta si no que es verdaderamente justo.

Por mas que nos parezca ridículo, no podemos ignorar el hecho que todos aquellos grandes hombres que dedicaron su vida al estudio de la sabiduría concluyeron que estos principios mencionados son los que al hombre le conviene seguir. ¿Es posible que se hayan equivocado todos, y que nosotros, simples aficionados, hayamos encontrado la verdad que ellos tanto buscaron? No podemos, al menos si queremos ser serios, esquivar esta pregunta.

Estas personas, al igual que muchos en la actualidad, se elevaron por encima de las cosas físicas en su búsqueda de un tesoro de valor indecible y, desde ese plano elevado, miraron las cosas físicas como pequeñas e inferiores a su naturaleza y por está razón perdieron para ellos toda relevancia.

Terminemos donde empezamos, escuchado a Séneca responderle a Lucilio: "Te daré el ejemplo del ilustre romano Marco Catón, éste no llegó a las manos con las fieras, perseguir a las cuales es de cazadores y hombres agrestes, ni luchó con los monstruos a hierro y fuego. Catón peleó con las ambiciones, mal multiforme, y con el deseo desmedido de poder; él solo se mantuvo firme contra los vicios de una ciudad que degeneraba y se hundía por su propio peso y detuvo a la República (Romana) en su caída, tanto cuanto podía hacerlo la mano de un hombre. Ni Catón vivió después que la libertad murió, ni hubo libertad después de Catón. ¿Cómo piensas que a tal hombre pudiera injuriarle el pueblo, porque le quitó la pretura o la toga o porque escupió sobre su sagrada cabeza? Seguro está el sabio y no pueden afectarle ni la injuria ni el ultraje".

martes, 15 de septiembre de 2009

La Red de Babel

Prehistoria es una palabra sumamente rara, o contradictoria al menos. La prehistoria, se sabe, se refiere a aquellas cosas que sucedieron antes de la historia. ¿Antes de la historia?, cómo ¿no todo lo pasado es historia? Por raro que parezca, la historia tiene un principio y ese principio está marcado por la escritura. Desde que el hombre empezó a escribir tiene historia, lo que sucedió antes es una larga noche de la cual conocemos practicamente nada. Miles y miles de años y solo unos pocos datos que los esforzados arqueólogos y científicos han conseguido como quien busca conocer la forma de una montaña con solo una pequeña linterna en la noche.

Tampoco es claro cuando sucedió ese mágico momento en que el hombre comenzó a escribir. Una de las escrituras mas antiguas que se conocen es la escritura cuneiforme (porque se escribía con cuñas), también están los jeroglíficos, los cuales permanecieron vedados a nuestro conocimiento hasta que Champollion, valiéndose de la piedra Roseta pudo dar vuelta la llave y abrir al mundo la puerta de ese gran misterio.

Los primeros lenguajes de los que mas datos tenemos son los de la zona del levante (Medio Oriente). En un principio, a la forma de jeroglíficos, cada caracter representaba una idea, luego pasaron a representar un sonido. Estos símbolos de sonidos, unidos a otros, formaron palabras, las cuales unidas terminan formando ideas.

Analicemos un ejemplo que nos dará un panorama de como fue este proceso: AB= אנ (se pronuncia Aba) significa padre en Hebreo. En hebreo actual א (Alef) es solo el sonido de la "a" (no siempre en realidad, pero no entremos en ese lio ahora) y נ (Bet) el de la "b", pero los antiguos entendieron esta palabra de la siguiente manera. Alef era originalmente el dibujo de una cabeza de toro, animal que reprensentaba la fuerza; y Bet era el dibujo de una casa. Entonces אנ (AB) = toro + casa, es decir el fuerte de la casa, osea, el padre.

Sin duda estos antiguos habitantes tenían una visión completamente distinta del idioma y esto se debía a la forma de entender la escritura, para ellos los caracteres eran ideas, para nosotros sonidos. Pensemos que todos nuestros pensamientos, valga la redundancia, son generados en nuestro idioma y están limitados a este. ¿Podemos profundizar en algún concepto para el cual no tenemos términos? El idioma es algo así como el sistema operativo con el que corre nuestro cerebro. Cuanto mas perfeccionado sea este, y mas profundamente lo conozcamos, mas provecho le vamos a sacar al cerebro. Es decir, mas clara y agudamente podremos pensar.

Sigamos ahora con el desarrollo de la escritura, otra de sus formas la vemos en palabras que son raíces de muchas otras. Por ejemplo Domus en latín significa casa. Domus viene de la raíz protoindoeuropea dem= construir. A su vez es raíz de palabras en latín como dominus= señor. El principal del domus es el dominus, el señor. De dominus viene domingo, el día del Señor; dominar (enseñorearse de algo o alguien), etc. Borges decía que todo este arte de conocer los origenes de las palabras no tenía ningun valor practico ya que el significado de las palabras muchas veces cambia con el tiempo y, en definitiva, lo que nos importa es el significado que tiene en el presente, el cual todo el mundo conoce. Es cierto, pero tambien es cierto que ver esa evolución nos amplia muchas veces un concepto.

Nosotros tenemos la suerte de tener como idioma materno uno que procede del latín. Sin dudas fue éste el idioma mas complejo y extenso de la historia ya que por la extensión del imperio romano, y por la diversidad de culturas que abarcó, el latín se fue nutriendo de terminos de todas las lenguas. Por algo es aún hoy el idioma utilizado para muchas ciencias.

Todo este habito de escribir trajo también sus problemas, una vez que se escribe algo es muy dificil controlar quien tendrán acceso a esa información. Esto es un gran problema para aquella información que se quiere mantener secreta. Para resolver este problema se inventaron códigos y formas de ocultar cierta información dentro de un texto, para que solo aquellos con el debido entrenamiento pudieran acceder a la información, y quienes no conocieran los metodos para descifrar se quedaran solo con lo escrito literalmente. Los cabalistas, entre otros, se valieron de esta técnica para esconder sus conocimientos en muchos escritos, en especial en La Torah. Los Gnósticos se ocuparon de plagar el Nuevo Testamento de información oculta con éste método. Tan eficaces fueron estas escuelas en esconder sus esotericos conceptos, que mas tarde, cuando la Iglesia Catolica decidió que libros integrarían la Biblia, incluyó muchos libros que contienen enseñanzas que ella misma abiertamente desaprueba. Las enseñanzas estaban y están ahí, pero no pudieron verlas. En la actualidad todavía existen escuelas que utilizan este método.

Hoy por hoy la situación con la escritura es exactamente opuesta a la de la prehistoria. Contrario a aquella época de la que nada se sabe simplemente porque nadie escribió para contarnos qué pasaba, hoy día todo se sabe porque todo el mundo escribe. Sin embargo, dentro de 7000 años tal vez los futuros historiadores tengan con nosotros el mismo problema que nosotros tenemos con los muchachos de la prehistoria, no sabrán nada sobre nuestra época. No porque alguien vaya hacer desaparecer todo lo escrito como una vez hicieron los Romanos en Alejandría, sino porque tendrán acceso a lo que escribió todo el mundo. Todos, cada uno contando una verdad diferente, un punto de vista distinto, millones de versiones distintas sobre los mismos acontecimientos, millones de contradicciones. Luego de 7000 años, cuando solo queden nuestros escritos y nuestros nombres, y nadie sepa si fuimos creíbles o no, mentirosos o fidedignos, la erosión del tiempo nos habrá igualado a todos... entonces ¿a quien creerle? ¿como saber cual fue nuestra verdadera historia?

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